07 Apr
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Piazzolla fue un músico muy inquieto y activo que generó diferentes proyectos musicales a lo largo de su trayectoria artística. En este tema emergente, varios músicos entrevistados mencionaron cómo Piazzolla dejó pocos espacios musicales sin explorar. La búsqueda artística de algunos de estos músicos se orienta tomando en cuenta estos espacios en donde Piazzolla tuvo una menor presencia. Binelli comenta cómo escoge dedicarse a la música sinfónica, y comienza a escribir música para ese formato, una vez que se da cuenta de que Piazzolla no compuso mucho para orquesta sinfónica. De manera similar, González Calo sugiere que una vez que Piazzolla muestra en su quehacer artístico todas las variables que se planteó en sus proyectos, «eso te marca también, te dice mirá, buscá todas las variables en lo que vos hacés, eso es un poco el mensaje». «En mi caso», menciona González Calo, «establecí un quinteto criollo que surge de preguntarme qué vuelta le puedo dar a esto» o «qué cosa no se hizo que se puede hacer». Plantea González Calo que es una búsqueda que sigue esa estética piazzolliana de «cuántas formas distintas le puedo dar [a esto] para no aburrirme; eso también es un mensaje claro».Lo interesante de este planteamiento es entender cómo los espacios creativos e identitarios en el contexto del tango se siguen redefiniendo bajo la presencia de Piazzolla mucho después de su desaparición física. El legado de Piazzolla sigue presente, y no solo de manera estática, sino que los músicos continúan interactuando y resignificando este legado.

Hacia la consolidación de un estilo propio

Piazzolla logró definir su estilo propio dentro del tango. Su búsqueda artística refleja decisiones estilísticas individuales insertas dentro de un contexto musical que va más allá del tango. En la evolución de los estilos del tango en el siglo xxi, se reconoce cada vez más esta combinación de géneros, siempre cuidando que los elementos del tango estén presentes en mayor o menor medida. Estas búsquedas reflejan un interés artísti-co por definir un estilo propio dentro del tango que responda a necesidades estéticas individuales. En este tema emergente se pone en evidencia cómo las y los entrevistados vinculan algunas de sus búsquedas artísticas a partir de su interacción con el legado de Piazzolla. Venturín expresa cómo, influenciados por el rock y las exploraciones electrónicas que marcaron a su generación, la música que compone «no termina en el papel, no termina en el instrumento, ni en los dedos», sino que están en la búsqueda de «un audio procesado». Elaborando sobre esta idea, Venturín explica que «no nos interesa el sonido puro de los instrumentos, sino el objetivo sonoro, la estética; si hay que hacerle lo quesea al audio en pos de elaborar la sonoridad que uno pretende, se hará», y agrega que ese audio modifica, a su vez, la manera de componer. En una línea similar, Sinkunas señala que en ese proceso de encontrar su propia voz como reconoce hizo Piazzolla, ofrece en dos de sus temas de su último disco, Unión y perseverancia, improvisaciones armadas desde un cifrado y llevadas a una formación de quinteto. Sinkunas explica que:tocamos una música, sin haberla escrito para el quinteto, y después lo que hice fue hacer una producción de audio con efectos porque quería llevarlo a otro plano,a trabajar la música de tango como si fuese un productor de Trap o de Hip hop que tiene un material y que lo va a procesar. Entonces, nada, yo como mezclando lenguajes de diferentes lugares.Estos fragmentos evidencian que Piazzolla abre una puerta a generaciones posteriores a elaborar sus discursos musicales basados en intereses no solo individuales, sino también conectados a su presente musical. En este caso, la continuidad del legado piazzolliano no está en reproducir su música, sino en generar nuevos espacios de creación musical.

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