APROXIMACIONES A UN ANÁLISIS MUSICAL COMPARATIVO DE LOS ESTILOS RENOVADORES EN LA LLAMADA “ÉPOCA DE ORO”
CDM Centro Nacional de Documentación Musical Lauro Ayestarán www.cdm.gub.uy correo: info@cdm.gub.uy
Cuando el investigador de tango desea repasar las distintas etapas en su historia, se encuentra por doquier con conceptos como “guardia vieja”, “guardia nueva”, “prehistoria del tango”, “época de oro”, “tango contemporáneo”, “nuevo tango”, etc. Igualmente, existen hoy ciertos cuestionamientos a dichos términos, presentes en la mayoría de la bibliografía tanguera. Esto es un síntoma del despertar musicológico hacia el tango; una tendencia de investigación que no es reciente, pero que crece y se perfecciona en el mundo.Los límites de este trabajo no incluyen una reflexión exhaustiva de esta cronografía. Por lo tanto, se utilizarán los ya comúnmente usados en este tipo de literatura
Este artículo revisará aquellos elementos estilísticos que hicieron de el paradigma del sonido tanguero de la orquesta típica en su concepción clásica, a través de cuatro grandes pilares de la corriente renovadora: Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Horacio Salgán y Ástor Piazzolla.Al mismo tiempo, se reflexiona sobre la dimensión triádica creativa del tango instrumental en tanto composición, interpretación y arreglo, ejemplificada en el cotejo analítico musical de algunas de las obras más versionadas entre los músicos de tango de ayer y hoy.
Podría considerarse como tango clásico rioplatense a aquél que utiliza los elementos del lenguaje musical tanguero, que lo caracterizan como “tango” de forma inequívoca, en términos generales. Si bien la tarea de definir estos rasgos pudiera no ser completamente objetiva (Aharonián 2010: 98-100), resulta adecuado revisar la producción musical de hitos puntuales en la historia del tango, para la comprensión de este concepto. Los extremos De Caro-Piazzolla, son esenciales, ya que antes de la época decareana aún restaban aspectos de mayor desarrollo técnico y expresivo para una estabilidad del género, mientras que el Piazzolla del 60 en adelante al igual que el legado que dejó su contemporáneo Eduardo Rovira inicia lenguajes diferentes desde el punto de vista musical y funcional (tango ya no para bailarlo, sino “para ser escuchado”, según Piazzolla), que exponen al género a la experimentación en campos musicales más híbridos, abriéndose camino entre el jazz, la música culta contemporánea, el sinfonismo y la cocktail music3, entre otras tendencias.
Panorama histórico
En una primera gran etapa (circa 1870-1920), muchos tangos surgían de una práctica musical cada vez más intensa en el Río de la Plata,donde abundaban autores anónimos como suele ocurrir en el inicio de otros géneros populares. Con la “guardia vieja”, a partir de 18904, ya es posible distinguir a los primeros creadores, donde la composición instrumental ocupó un lugar importante, definiendo un lenguaje particular.En este período, sobresalen los trabajos compositivos de Agustín Bardi y Eduardo Arolas, que inspiraron la creación en músicos posteriores, por demostrar una factura melódica y rítmica adelantada a su época. Se revela, entonces, la falta de relación equilibrada entre el nivel de composición con la aún escasa capacidad técnica de los ejecutantes para interpretar adecuadamente el sentido expresivo de estos tangos tempranos.
En una segunda etapa histórica (1920-1955), el músico autodidacta depura su ejecución con estudios formales académicos, abriendo mayores posibilidades para un mejoramiento en la interpretación de la música,ya sea sólo como piezas bailables y/o escuchables o como acompañamiento idóneo al abundante tango cantado. Coexisten así en un primer segmento de esta etapa, el de la “guardia nueva”, diferentes generaciones de compositores: los que venían trabajando desde la década del 1910 (Agustín Bardi, Enrique Delfino, Osvaldo Fresedo); los que iniciaron carrera desde fines de la “guardia vieja” (Juan Carlos Cobián, Juan de Dios Filiberto, Francisco De Caro); los que se instalaron en la escena a comienzo de los años 20 (Pedro Maffia, Pedro Laurenz, Sebastián Piana); y,finalmente, los que compusieron desde fines de la década del 1920 (Carlos Gardel, Enrique Santos Discépolo, Carlos Di Sarli, Osvaldo Pugliese).
Algunas referencias marcan el inicio de la “guardia vieja” con la creación de El Entrerriano, de Rosendo Mendizábal, en 1897 (Kohan 2002: 143). Esta composición instrumental ha sido una de las más versionadas por los músicos de tango de todas las épocas.